6/6/12

alucinaciones auditivas en posición horizontal

Además, el pollo rebozado siempre humea demasiado.” Esta y otras frases igualmente ridículas se manifestaban de forma nítida en cuanto se tumbaba. Eran alucinaciones auditivas, claro, porque nadie había dicho nada. Estar en posición horizontal y escucharlas era todo uno. En cualquier otra postura no había ni rastro de ellas. Y, claro, imaginaos. A una novia que siempre le reprochaba que no quisiera hablar con ella y se quedara dormido después del acto, tuvo que decirle: “Es que cuando terminamos empiezo a oír gilipolleces.” Se lo tomó mal y le dejó. Como todas. Pobre muchacho. Pero vamos, que dentro de lo que cabe, lo llevaba bien.

(Escuchando: Queen - Stone cold crazy)

3 comentarios:

Fernando Martínez dijo...

Está claro que la frase de Xavier Blanco se las traía.
Un saludo. Buen intento.
http://espiralesdetinta.blogspot.com.es/

carlos de la parra dijo...

Un genio de la honestidad siempre acaba abandonado,jajajaja.

budoson dijo...

No, pero si en realidad es un malentendido. ¿Ves? Tú también has desconfíado del pobre diablo. Y él bastante tiene con lo suyo ya.