Tiene las paredes de su habitación llenas de notas de papel en las que apunta los nombres de las personas que le han ofendido y la manera en que le han ofendido. Para poder acordarse de que le han hecho daño de verdad. Porque el enfado le dura sólo un rato. Se le pasa rápido. El rencor nunca llega a cristalizarse. El odio le es completamente extraño. Y eso, —se dice— eso no puede ser. Bah, pero muchas noches se despierta y tira todas las notas. Se le pasa rápido.
(Escuchando: Bat for Lashes - Trophy)
