17/3/11

el club de los cuatro

Hay un cuerpo flotando en la piscina. No es el Crepúsculo de los Dioses. Ni una canción de Los Planetas. Es el cadáver de Brian Jones, guitarrista y miembro fundador de los Rolling Stones. Es 3 de julio de 1969. Exactamente 3 años después, el 3 de julio de 1971, Jim Morrison muere de un paro cardiaco en París. Entre Jones y Morrison, Jimi Hendrix y Janis Joplin. Los dos en 1970. El primero ahogado en su propio vómito después de ingerir pastillas y vino en septiembre. La segunda de una sobredosis de heroína en octubre. Todos con 27 años.

Brian y Jimi se conocían. Eran amigos. En el mítico Festival de Monterey (California) de 1967, fue Jones el que se encargó de presentar a la Jimi Hendrix Experience, cuando el grupo todavía no era conocido en los Estados Unidos. Ese mismo año, Brian empieza a mostrar cada vez más interés en las drogas y menos en la música. Se estaba cansando de los Stones y quería probar otras cosas. Y una de estas cosas fue tocar el sitar en una canción inédita de Hendrix titulada My Little One. Ambos, junto a Dave Mason de Traffic, grabaron además una serie de improvisaciones en 1968. Nadie puede saber lo que hubiera pasado con este supergrupo si no hubiera pasado lo que pasó, pero lo cierto es que My Little One y el resto de grabaciones suenan prometedoramente interesantes y obligan a imaginar todo lo que nos perdimos. Por no hablar de Balls, la supuesta banda que habría juntado a Brian Jones, Jimi Hendrix y John Lennon. Ah, pero eso ya es otra historia.

Esto es sólo una parte. Si quieres leer el artículo entero puedes hacerlo en LOREM IPSUM

(Escuchando: Nick Cave - Up Jumped The Devil)