9/2/15

jetta la asombrosa

—Le faltarán, al menos, un par de centímetros para alcanzar la barra del trapecio. 
—De eso se trata. Déjeme explicárselo. 
Jetta la Asombrosa era efectivamente bajita. No obstante, llevaba siempre un arma con la que demostrar la inmortalidad connatural al vampirismo que había contraído siglos atrás. Un accidente fatal en la pista vendía. Las funciones siguientes eran un éxito. Para entonces ella ya estaba en otro circo aunque el anterior se beneficiaba de su tragedia durante algún tiempo. Estrellada, acuchillada, disparada e incendiada, atacada por las fieras. Así se ganaba el sanguíneo sustento. Después de cotizar durante 742 años podría haberse jubilado cuando hubiera querido, pero aquello de las muertes le devolvía cierta vidilla. 

(Escuchando: Mastodon - Black tongue)

2 comentarios:

Luisa Hurtado González dijo...

Cuando el trabajo se une a la comida y al divertimento.... aunque sean muchos años, "la vidilla" son palabras mayores.

Sorprendente el micro salido de una primera frase bastante puñetera (como viene siendo habitual, por otro lado)
Felicidades

Carlos de la Parra dijo...

BRAVÍSIMO MAESTRAZO.
Que gloriosa forma has tenido al ejecutar éste micro que ahí quedará a través de los tiempos.