11/4/13

gente poco corriente

—Y tú para de leerme la mente, maleducado.
—Pero si yo no…
—Claro que tú sí. ¿Crees que eres el único que puede hacerlo?
Alicia se volvió hacia su novio y retomó la conversación.
—Querías contarme algo, ¿no?
—Un momento. ¿Quién era ése?
—Un telépata. Solía salir con ellos.
—¿Entonces tú…?
—Sí, yo también puedo leer la mente.
—¡Joder! ¿En todo este tiempo no…?
—…no te he dicho nada porque hasta hoy tú no vas a decirme que ves el futuro. Además, ya lo sabías. Y sabes tan bien cómo yo que no es eso lo que va a terminar con lo nuestro.
 
(Escuchando: The Jesus and Mary Chain - Never understand)