30/5/11

días de oposiciones, noches de noradrenalina

Amaia Lizarraga estudiaba oposiciones por el día y cometía actos terroristas por la noche. Muchas veces, antes de salir de la biblioteca y dar por finalizada la jornada de estudio, cogía su portaminas y, apretando fuerte, escribía en letras muy pequeñas “mierda”, “joder” o “cojones” en la mesa. Entonces se levantaba y se iba. Era el momento de canalizar todo el estrés acumulado. Tenía que liberarse de él, necesitaba practicar actos violentos. De camino al metro escupía por lo menos tres veces y cruzaba la calle sin usar el paso de cebra. En el trayecto hasta su barrio no cedía el asiento a nadie. Sólo a las mujeres mayores. A nadie más. Por regla general las embarazadas le importaban un carajo. Cuando llegaba a su portal solía llamar al timbre (y eso que nunca olvidaba sus llaves) porque sabía que su padre tendría que levantarse del sillón para abrirle la puerta. Una vez en casa, podía pagarlo con cualquiera. Si había tenido un día especialmente duro, podía dejar un último e insignificante trozo de papel higiénico sobresaliendo para que el siguiente en entrar al baño se llevara una desagradable sorpresa al terminar de hacer sus cosas. Podía colocar estratégicamente los platos y los cubiertos en la fregadera para que, cuando alguien abriera el grifo, el agua se propagara en todas direcciones al caer sobre la cuchara. O podía meter trocitos de punzante corteza de pan dentro de las zapatillas de su hermana pequeña. Pero, eh, Amaia Lizarraga no dejaba de ser una persona cabal y bondadosa en el fondo. Es más, cuando por fin aprobó las oposiciones, abandonó completamente todas estas formas de terrorismo mínimo.

(Escuchando: Bauhaus - International Bullet Proof Talent)

4 comentarios:

Rosa dijo...

Pequeños actos de sabotaje, algo muy común.
Lo que hace el estressss!!!
Muy buena esa cuchara preparada para salpicar. Jajaja.
Saludos desde el aire.

Anónimo dijo...

Un placer leerte!
Lis

enmalestado dijo...

Si es que estudiar tanto no puede ser bueno!!! Bonita historia

budoson dijo...

Muchas gracias a los tres. Mh... Lis, ¿nos conocemos?