24/11/10

un plan mejor

La primera vez que Oliver Sonnenschein, uno de los mayores criminales de guerra, estuvo a punto de ser capturado, el techo de la habitación en la que se escondía se abrió y una bañera se precipitó sobre los miembros del servicio secreto. Pudieron esquivarla a tiempo, pero no consiguieron evitar que él escapara. Durante los siguientes 40 años, Sonnenschein cambió varias veces de país, de nombre, de peinado y hasta de cara, aunque la persecución nunca cesó. A pesar de las bañeras, los bancos de niebla repentinos, las vacas salidas de ninguna parte que aparecían en mitad de la carretera y de todos los demás contratiempos. Oliver Sonnenschein murió de viejo. Desprovisto de su verdadera identidad y a miles de kilómetros de su patria. Lo encontraron a las dos semanas en avanzado estado de descomposición. Como nadie reclamó su cuerpo, fue enterrado en una fosa común.

(Escuchando: Nine Inch Nails - Home)

7 comentarios:

Torcuato dijo...

Muy buen micro.
El destino da muchas vueltas.
Un abrazo.

Acuática dijo...

Podría decirse que Oliver Sonnenschein tenía una "flor en el culo" en cuanto a escapar de la justicia se refiere. Me gusta la sensación que me deja el texto. Por un lado pienso "Que suerte tiene el fugitivo", pero por otro, no me hubiese gustado compartir su sino. Pobre desgraciado.
Un saludo
:)

budoson dijo...

Gracias, Torcuato.
Como siempre, Acuática, has dado en el clavo.

Sibreve dijo...

(Hola, buenas.
Soy nuevo por tu blog, y ya me perdí en la deriva que llevo de blogs y más blogs, y no sé cómo llegué hasta aquí.)
Me gusta el micro. El tipo tenía fortuna, o era prestidigitador: Podía apodársele Sonnenschein, el Príncipe de las tinieblas en cualquier caso.
Y a mí sí me parece del todo afortunado: su fin no es producto de la mala suerte, sólo consecuencia de su pasado. Otros que cometieron los mismos crímenes tuvieron finales peores.
Saludos.

budoson dijo...

Pues bienvenido, Sibreve. Ahí, ahí, que cada cual saque su propia conclusión.

carlos de la parra dijo...

Su castigo fué pasar la vida huyendo, su premio que no lo alcanzaran. Que historia.

budoson dijo...

Pues mira, en eso exactamente no había pensado. Y me gusta. Me alegro de que te haya gustado a ti la historia.