14/10/10

halldór bergsson

Pocos actores habrá como el apuesto Halldór Bergsson. Excelente intérprete, capaz de meterse en la piel de los más diversos personajes y ganador de infinidad de premios, Bergsson se sentía muy infeliz. Todo el mundo alababa su trabajo, pero nadie valoraba su físico.

(Escuchando: Blur - Miss America)

6 comentarios:

Su dijo...

Parece que siempre nos quejamos de lo que no tenemos.
¿Somos inconformistas por naturaleza?
Abrazos

budoson dijo...

Lo somos, ¡sin duda!

Acuática dijo...

Creo que, profesionalmente, es algo con lo que cualquier actor soñaría... ¿no?

budoson dijo...

Creo que ese "¿no?" final es la clave. Supongo que sí, pero seguramente a ninguno de ellos le importa que de vez en cuando le admiren por su físico. Como a cualquiera, por otra parte.

carlos de la parra dijo...

El ego es parte más integral en el actor que en otras profesiones.
El actor necesita estar conciente de como aparece su presencia y sus expresiones ante los demás, y en el cine ante el ojo infalible de la cámara,a quien no puedes engañar en tu actuación. Si te llegas a salir o falseas algo que no estás sintiendo,lo detecta de inmediato.
Y sí a todo éso le encimas preguntar ¿Cual fué la traumática que lo llevo a ser actor?
Pues generalmente es una petición de ser querido y apreciado la que subyace tras ésto.
Haz pintado un retrato real del actor.

budoson dijo...

Gracias, Carlos. Vaya, vaya. ¿Has hecho tus pinitos como actor?