10/6/13

quién como dios

Soy la representación de Dios en la acera.
Una acera infinita de cuerpos desahuciados.
Una cinta transportadora de individuos encadenados
a su condición.
Estampas medievales con envoltorios del siglo XXI.
¿Quién merece las monedas que tengo en el bolsillo?
¿El negro de mirada febril que me llama socio?
¿El eslavo que exhibe pornográficamente el monstruoso tumor de su vientre?
¿La mujer que con el dedo forma espirales en su pelo
volviéndose cada vez más y más loca?
Siento el poder.
Tengo el poder de decidir.
Quién sí y quién no.
Su suerte en mi mano.  
Uno ya es demasiado viejo,
otro es joven y tendría que esforzarse más.
No hay nada que hacer por aquel,
podría ayudar a éste si demostrara un poco de educación.
¿Quién como Dios?
Yo como Dios.

(Escuchando: Green Day - Walking contradiction) 

6/6/13

los caminos del señor

Ordenaron colocarle una venda en los ojos ante la desolación de la multitud que se había congregado alrededor del muro. Sabían que no era el responsable, pero había que culpar a alguien. No opuso resistencia. En parte porque si el pueblo quería un mártir, él estaba dispuesto a dárselo. En parte porque, aunque no tenía nada que ver con la muerte de la farmacéutica, diez años atrás había torturado, violado y despedazado a siete niños. Nadie sospechó entonces que fuera el autor de una atrocidad semejante. Siete por uno, pensó. Es justo. Y abrió los brazos a las siete balas que iban a enviarle directamente al Infierno. 

(Escuchando: Daft Punk - Fresh)

4/6/13

las noticias de la carpeta con el símbolo de playboy: where the streets change their name


Extra, extra. Noticias frescas. Donuts del día. Pan recién horneado. Acontecimientos ocurridos hace apenas un mes. Mucho mejor así, hombre. Avenida de la Juventud. Las dos con uve, ¿eh? A ver si nos vamos a volver a liar. 

(Escuchando: My Bloody Valentine - If I am)

30/5/13

violeta ultraviolenta

Violeta Ultraviolenta no empuñaba armas, no lideraba bandas. Para destrozar a cualquiera le bastaba con abrir la boca. 

 (Escuchando: Yeah Yeah Yeahs - Sheena is a punk rocker)

27/5/13

el vengador técnico

El Tribunal apreció cierta rigidez en su mirada. Un instante después, se desplomó hacia delante con un ruido sordo que dio paso a un inapreciable eco metálico. Con el dedo índice y corazón presionando el cuello del acusado, el abogado anunció: “Señoría, este hombre está muerto.” Mientras, en algún lugar del Distrito Naranja, el auténtico Ryuichi Takanawa trabajaba en un nuevo y mejorado modelo de ciborg. Una criatura aparentemente humana con la que poder continuar ajusticiando a miembros corruptos del Partido sin necesidad de levantarse del sofá.
 
(Escuchando: Lüger - Monekys everywhere)

20/5/13

espíritu adolescente

Darle una patada lánguida y cargada de angustia adolescente a una lata de Pepsi vacía. Volver a los 14 años.

(Escuchando: Meat Puppets - Smells like teen spirit)

16/5/13

la mano sin gloria

El cabo Hopkins repartía las cartas con la izquierda. Contaban que se había amputado la otra por las atrocidades que había cometido con ella durante la guerra. Algunas noches le oíamos gritar. El síndrome del miembro fantasma, decían. Una de esas noches no podía dormir y salí a pasear alrededor de los barracones. Escuché un alarido escalofriante y distinguí a Hopkins frente a una hoguera. Estaba cortándose la mano derecha con su cuchillo Bowie. Cuando terminó, la tiró al fuego. Una mano que por la mañana no tenía. Juro que fue así. Le ví hacerlo varias veces más. Hasta que se internó en la selva y desapareció para siempre.
 
(Escuchando: Blur - Girls and boys)

9/5/13

los manzanos

Esa noche la tropa cenó compota. Fue la primera. Durante un mes entero estuvieron comiendo manzanas. Exclusivamente. De una u otra forma. Al capitán (muy dado a prácticas más o menos esotéricas) se le había metido en la cabeza que con esta dieta no podrían ser derrotados. Pero el día de la batalla murieron la mayor parte. Poco después, en el campo en el que se había librado el combate empezaron a crecer cientos de manzanos. Y no han parado de hacerlo hasta el día de hoy. Esto, que puede resultar bonito y poético, a las viudas de los caídos sigue pareciéndoles una broma terriblemente pesada.
 
(Escuchando: Black Rebel Motorcycle Club - Some kind of ghost)

6/5/13

lg

Laura Góngora era tan rápida y se movía tan deprisa, que ya había pasado por 23 personalidades distintas. Dejándolas a todas atrás.

(Escuchando: Micah P. Hinson - The Fire Came Up To My Knees)

2/5/13

beastie boys

Mocoso va a aparecer disfrazado de vendedora de manzanas en la entrada principal. Mike el Cuchillo espera en la otra puerta repartiendo publicidad. Dentro del mercado, Johnny Problemas sigue de cerca a la señora Mapplethorpe. Cuando la anciana termine de comprar y atraviese cualquiera de las dos salidas, se la van a llevar en una furgoneta a las afueras de la ciudad. Allí les espera Iván el Loco, un desquiciado ex militar soviético. Si Mapplethorpe vuelve a mentirles, si la receta de su bizcocho casero es falsa otra vez, él sabrá cómo hacer que hable. Nadie puede resistirse a las cosquillas de ese jodido ruso.
 
(Escuchando: Leonard Cohen - Amen)

29/4/13

la forma de las cosas que están por venir

Víctor M. empezó su carrera como escritor por donde muchos otros escritores terminan la suya: redactando sus memorias. Con 29 años no tenía en realidad demasiado que contar, y eso, claro, es un problema importante cuando quieres escribir tus memorias. A él le traía sin cuidado, porque lo que estaba tomando forma en su cabeza no eran unas memorias al uso. Eran unas memorias futuras. Una relación de recuerdos todavía inexistentes. Como no tenía ni idea de cuáles podían ser, se los inventó. Conociéndose más o menos bien y tratando de ser realista (y optimista, a pesar de todo), escribió varios cientos de páginas en las que intentó imaginar cómo iba a ser el resto de su vida. Para su sorpresa, descubrió un panorama ciertamente sugestivo repleto de curiosas revelaciones.
 
Aunque no albergaba demasiadas esperanzas, envió el manuscrito a una editorial que (cosa rara) decidió publicarlo. Vendió unos pocos ejemplares, y luego vendió algunos más. Hasta que sus contramemorias se convirtieron en un éxito. Un éxito descomunal. Esto trajo consigo extrañas consecuencias que se manifestaron a los pocos meses. En el libro se hablaba de un viaje que iba a hacer a Cracovia. Como ya lo tenía planeado, siguió adelante con su programa y se marchó unos días a la capital de la llamada Pequeña Polonia. Lo que se encontró allí no entraba dentro de sus planes. Cientos de personas le buscaban por las calles, por las plazas, por los palacios. Era absurdo. No podían saber quién era. No podían reconocerle, no era tan famoso. Con la salvedad de que sí lo era. Y en la Basílica de Santa María, alguien le reconoció. Fue la última vez. A partir de este momento, nunca más volvería a saberse nada de Víctor M.
 
Los seguidores de su obra le esperaron en el café donde iba a conocer a su mujer, hicieron guardia ante el hospital donde iban a nacer sus hijos y fueron al cementerio donde iba a ser enterrado. En vano. Si había cambiado de aspecto, si estaba escondido, si había muerto; nadie pudo asegurarlo jamás. Entre todos aquellos fanáticos, moviéndose igual que los demás, yendo a los mismos sitios, un hombre habría llamado la atención de unos ojos atentos. Pues parecía más interesado en seguir con su propia vida que en seguir la vida de Víctor M.
 
Este relato quedó finalista en el I Concurso de Microrrelatos ELACT.
 
(Escuchando: Portishead - The Rip)

25/4/13

tenía los ojos bonitos

Tenía los ojos bonitos cuando se despertaba,
pero empezaban a perder algo en cuanto se levantaba.
Conforme iba avanzando el día,
lo de los ojos se le pasaba.
 
(Escuchando: Kyuss - One inch man)

18/4/13

fermincienta

—¡Calla y arregla de una vez la cisterna del váter, que gotea!
Suficiente. Ésa era la última vez que aquella hedionda masa adiposa a la que había amado le ninguneaba. La última vez que la cruel mujer que vivía en el sofá rodeada de restos de comida le faltaba al respeto. Fermín fue a por su caja de herramientas, sí, aunque con intención de coger una llave inglesa lo suficientemente grande como para partirle el cráneo en dos de un solo golpe. Armado y resuelto, atravesó el pasillo, pero antes de llegar a desembocar en el salón, hizo una paradita en el baño para ver qué le pasaba a la cisterna.
 
(Escuchando: Beastie Boys - Putting shame in your game)

11/4/13

gente poco corriente

—Y tú para de leerme la mente, maleducado.
—Pero si yo no…
—Claro que tú sí. ¿Crees que eres el único que puede hacerlo?
Alicia se volvió hacia su novio y retomó la conversación.
—Querías contarme algo, ¿no?
—Un momento. ¿Quién era ése?
—Un telépata. Solía salir con ellos.
—¿Entonces tú…?
—Sí, yo también puedo leer la mente.
—¡Joder! ¿En todo este tiempo no…?
—…no te he dicho nada porque hasta hoy tú no vas a decirme que ves el futuro. Además, ya lo sabías. Y sabes tan bien cómo yo que no es eso lo que va a terminar con lo nuestro.
 
(Escuchando: The Jesus and Mary Chain - Never understand)

8/4/13

un capricho

Tener ganas de vomitar. Ganas de verdad. Que te apetezca hacerlo, vamos. Un antojo. Un capricho.
 
(Escuchando: Gluecifer - It won't be)

4/4/13

un profesional

—Que se arrime un poco más al borde de la cama —le susurró Gary D’Angelo a su ayudante de dirección sin atreverse a mirarle. Éste ya había trabajado en varias cintas con él, así que sonrió y transmitió la orden a la actriz principal.
—Muy bien… Ahora —aquí Gary se sonrojó—, el joven debería eyacular sobre los senos de ella —y se tapó la cara con las manos.
D’Angelo (en realidad se llamaba José Luis Aristizábal, había nacido en Hernani y estaba licenciado en Filosofía por la Universidad del País Vasco), era un hombre extremadamente tímido, pero sus películas porno siempre recibían el aplauso del público y de la crítica.

(Escuchando: Havalina - Música para peces)

1/4/13

las noticias de la carpeta con el símbolo de playboy: que si quieres a rolf, katharina

 
¡Claro que sí, Rolf! Muy bien hecho. ¿Qué se habrá creído esa puta? Ojo porque Eden ofrece un pastizal (o lo ofrecía en 2007, que es de cuando data la noticia) a aquella señorita que tenga la fortuna de despertarse a su lado si por lo que sea él muere una noche de éstas. ¿Voluntarias?
 
(Escuchando: Havalina - El estruendo)