7/7/14

un acceso de filantropía me sorprendió en la panadería

La chica que me vende el pan 
es nueva. 
Lo noto enseguida. 
Aunque sólo fuese 
porque está más nerviosa que yo,
lo habría notado. 
A este lado del mostrador 
siempre estamos más nerviosos.
Cuando me da las vueltas
le digo:
“gracias”,
y con un gesto que he ensayado
mentalmente 
le digo: 
“ánimo”,
porque me parece apropiado. 
Escucha mis gracias,
pero mi gesto y mi ánimo y mi apoyo
van a dar contra las barras del fondo.
Ella ya no está escuchando
y habla con otro cliente.
Esta tarde 
alguien comprará una baguete
alentada
con unos ánimos
que 
(ahora me doy cuenta)
necesitaba para mí.

(Escuchando: Pixies - Magdalena 318)

2/7/14

arquiternura

Durante los años veinte del siglo pasado, surgió una corriente arquitectónica que, debido a las características de su planteamiento, llegó a conocerse como Arquiternura. Con ese nombre por lo menos fue traducida a nuestro idioma, aunque lo más probable es que se trate de una mala transcripción en favor del juego de palabras. A sus impulsores les traía al fresco esto de las taxonomías, sólo les importaba crear espacios lo más acondicionados posibles para solteros huérfanos, poetas sufrientes, primogénitos olvidados por sus familias numerosas y cualesquiera otros menesterosos afectivos. 

El modelo arquiternúrico proponía ambientes confortables y cálidos en los que el residente se sintiera amparado y bien. Edificaciones para el cuerpo y el espíritu. “La arquitectura será blanda y peluda”, le soltó Dalí a Le Corbusier una vez que el suizo se metió con Gaudí. La Arquiternura lo fue. Y ninguno de los tres llegó nunca a enterarse. Las paredes presentaban relieves acolchados forrados con terciopelo para apoyarse en los momentos de pesadumbre. La iluminación podía regularse en función del estado de ánimo, sirviéndose de bombillas de diversos colores que, con la ayuda de tabiques móviles profusamente decorados, convertían la estancia ora en un agradable jardín oriental, ora en un tranquilo café vienés. Los tejados se preparaban de manera que el viento, al pasar por las cavidades estratégicamente arregladas entre las cubiertas, armara graciosas melodías. Había patios interiores con gran variedad de flores y vegetales y había también ingenios mecánicos con formas animales que tenían propiedades autómatas. Desafortunadamente, viviendas semejantes suponían un desembolso que no estaba al alcance de todo el mundo. 

Este problema se solventó parcialmente con la participación de la administración pública, a pesar de lo cual el proyecto fue un contundente fracaso. La masa desatendida prefería refugiarse de sus insuficiencias sentimentales en prostíbulos, farmacias que dispensaran cocaína y salones de baile. Lo que terminó de una vez por todas con la Arquiternura fue el caso nunca aclarado del tal Hirschfeld, un tipo que estuvo viviendo durante al menos un año en el prototipo de apartamento más ambicioso de todos. A años luz de los demás. Uno que todavía estaba en fase de prueba. Se dice que existía una interacción sensorial tan completa entre ambos, que el infeliz terminó, de alguna manera que ningún psicoanalista supo explicar, enamorado de la casa. Se dice también, y aquí está lo terrible del asunto, que hubieron de demoler el inmueble para poner fin a una situación tan comprometida. Hirschfeld se negó a abandonarlo y permaneció encadenado a uno de sus pilares hasta el final. 

(Escuchando: Arctic Monkeys - Do I wanna know?)

30/6/14

las noticias de la carpeta con el símbolo de playboy: ojos que no ven


Tan prodigioso incidente tuvo lugar allá por enero del 2006. Lamentablemente, la alegría duró poco en la residencia de los Urch. 

(Escuchando: Jimi Hendrix - Purple Haze)

25/6/14

les impeccables

—Luego, si se fijan, acaban arrancando esa hilacha de su pantalón. 
Cincuenta agentes de la Europol de al menos una decena de países distintos examinaban la grabación que una cámara de seguridad había recogido del último crimen de Les Impeccables. Una pareja de asesinos que mataban tan refinadamente que nadie era capaz de averiguar cómo lo hacían. Después, vestían a sus víctimas con exquisitos trajes a medida. Les peinaban. Les maquillaban. Les perfumaban. Ya llevaban siete. Verdaderas obras de arte. 
—Observen la calidad del tejido, por favor. 
La pregunta llevaba meses en la cabeza de todos. Alguien, por fin, se atrevió a formularla: 
—¿Es absolutamente necesario perseguir una actividad tan hermosa? 

(Escuchando: Filter - Take a picture [radio edit])

23/6/14

feos

Mandábamos nuestras fotografías de cuerpo entero a agencias de modelos y recibíamos negativas sistemáticas. Constatábamos así lo que queríamos creer pero no nos atrevíamos a ratificar. Que éramos feos y podíamos dedicarnos a tareas menos sacrificadas. 

(Escuchando: Nine Inch Nails - All time low)

18/6/14

aunque si me lo pides supongo que puedo pensármelo

Creo que, 
de alguna forma, 
estoy enamorado de ti 
como nunca antes lo he estado 
de nadie,
pero preferiría 
pasar un fin de semana en la cuna de Judas
antes que salir contigo. 

(Escuchando: Filter - I'm not the only one)

11/6/14

lo frágil

Se ovilla sobre las baldosas frías y comienza a temblar. El presbítero ha perdido la fe durante su sermón. Ante cientos de feligreses. Una revelación puede funcionar en ambas direcciones. El sonido de las sirenas antiaéreas precede al de las bombas ahí fuera. La gente corre a esconderse en los refugios. No hay forma de hacer entrar en razón al pastor. Se quedará allí. Perecerá con el templo si es que está escrito. Su lugar es éste después de todo. La ciudad amanece devastada. A excepción de la iglesia, que se mantiene intacta. El hombre sigue dentro abrazado a sus rodillas. Un monumento al abandono de toda certeza. 

 (Escuchando: Herbert Weixelbaum - Enjoy The Silence)

4/6/14

ahora sé cómo se sintió kylie minogue cuando los bisturíes alcanzaron su nariz aguileña

No puedo sacarte de mi cabeza. 
He hablado con los SWAT para que te hagan salir, 
pero dicen que yo me lo he buscado. 
He escrito a los TEDAX para que vengan antes de que sea demasiado tarde,
pero me han contestado que no trabajan con tipos tan estúpidos
como para dejar que una mujer se aloje ahí dentro. 
Conozco a un dinamitero que está dispuesto a ayudar, 
así que guardo su tarjeta por si al final la necesito.
Mientras,
salgo pronto de trabajar
para pasar todo el tiempo que me queda libre no pensando en ti
(resulta complicado).   
Doy vueltas por la ciudad sin darle vueltas al hecho de que 
si fuese ese imbécil de allí
o aquel otro de allá, 
te enamorarías de mí
(es agotador). 
Y tú te revuelves y lanzas puñetazos y me das unas patadas tan fuertes
que, 
joder,
uno de estos días me vas a hacer llorar. 
La. La. La. La. La. La. La. La. 
La. La. La. La. La. La. La. La.
No puedo sacarte de mi cabeza. 
Repetir esta última parte cuatro veces. 

(Escuchando: The Smiths - Bigmouth Strikes Again) 

2/6/14

una plegaria extraterrestre

—Mucho me temo que vienen a rescatarme. 
Antonio Hinojosa cruza lentamente la cocina en albornoz ante los atónitos ojos de su mujer y sus tres hijos, atraviesa la puerta que da al jardín y penetra en el cono de luz que se proyecta sobre el césped. Alguien le llama por su nombre. Lleva años rogando por que llegue este momento. Construyendo sin descanso pequeños dispositivos para poder enviar un mensaje más allá de las estrellas. Una petición formal de ayuda. Una oportunidad para escapar de su miserable existencia. Lejos de una familia que no le respeta. Antonio se eleva. Se eleva un poco más. Un metro por encima del suelo. Asciende. Más lento ahora. Algo más lento. Baja la cabeza. Su mujer le agarra por el tobillo con una mano mientras coge con la otra la mano del mayor de los niños, que, a su vez, coge la del mediano que coge la del pequeño. La cadena se despliega en medio de la noche. Antonio Hinojosa conoce perfectamente esa mirada. La conoce desde mucho antes de que se casaran. 
—Hasta que la muerte nos separe. Eso fue lo que prometiste —dice ella. 

(Escuchando: Pet Shop Boys - Heart)

21/5/14

out of the blue and into the black

Sólo ceniza. De la casa de mis padres no quedó nada más. Se consumió hasta los cimientos. He visto a algunos amigos arder alcanzados por rayos. Tenía un perro que sufrió un desafortunado accidente con una barbacoa. Mi mujer murió calcinada al chocar contra un camión que transportaba 25 toneladas de propileno licuado. Desde que llegué a esta residencia ha habido siete casos de combustión espontánea. Si lo que quiere saber es cuándo voy a morir, le diré que a mis 86 años espero que sea lo antes posible. Si me pregunta cómo, no tengo ni idea. Supongo que me apagaré lentamente. 

(Escuchando: Neil Young - Hey Hey My My)

19/5/14

hacer un trío

Hacer un trío 
es como ir a un festival 
en el que tocan tus dos grupos favoritos
y sus conciertos coinciden. 
Hacer un trío 
con otro tío
es como ir a un concierto de tu grupo favorito
y tener que aguantar al borracho de al lado
que grita,
se tambalea,
huele a sudor
y dice estupideces sin parar. 
Con el añadido de que
en algún momento
(¿quieres apostar?)
los genitales de ese borracho 
van a terminar rozándose con los tuyos. 

(Escuchando: The Doors - People are strange [Infected Mushroom remix])

14/5/14

el fin de los tiempos me pilló muy ocupado

La lluvia de fuego que lentamente devoraba la ciudad y reducía todo aquello que amaba a cenizas, metal retorcido y sangre carbonizada era el menor de mis problemas. Con diferencia. 

(Escuchando: Los Peyotes - Mocker)

5/5/14

aguanegra

Mientras la impía lluvia borraba la rayuela del patio del colegio la gente se refugiaba en sus casas. Era aquella una lluvia oscura. Densa y pesada. Leche negra que caía con fuerza y se filtraba hasta la raíz de todas las cosas. Matando desde el interior. Cientos de coches abandonados en medio de las avenidas. Decenas de caídos. También animales desfigurados. Sucedía a veces. Para purgar los pecados. Eso se decían. Intuían que en realidad continuaría pasando de todas maneras. Independientemente de sus actos. Pero querían pensar (necesitaban hacerlo) que cuando por fin salía el sol habían quedado libres de cualquier falta. 

(Escuchando: Clovers - Crawlin)

29/4/14

tu pelo

Una semana después de que te fueras hice que barnizaran por fin el parqué del salón. Un poco por joder, no te digo que no. Un poco por ahora que te has ido es justo cuando voy a hacerlo. Un poco por mantenerme ocupado, superarlo y todo eso. En cuanto aquel tipo terminó su trabajo y salió de casa, me di cuenta de que se había dejado un pelo tuyo debajo de la brillante capa de poliuretano. Una redundancia innecesaria. Tu pelo siempre ha llamado la atención por su brillo. Es tuyo. Resulta una tontería creer otra cosa. Conozco tu pelo. Es demasiado largo para ser mío. 

Trato de no pensar en eso. Porque si pienso en tu pelo me pongo triste. Y si me pongo triste voy por ahí cabizbajo. Mirando al suelo. Y si miro al suelo veo tu pelo. Y eso me pone más triste todavía. De manera que cada vez que pienso en ti y en tu pelo intento desviar mi atención hacia Elvis. Elvis,  Tupelo, Condado de Lee, Misisipi. Ahora cuando escucho a Elvis también me pongo triste. Hasta hace poco imaginaba que algún conquistador español que se encontraba en una situación parecida a la mía había bautizado a Tupelo con ese nombre. Me he enterado de que realmente se llama así por una clase de árbol que es muy frecuente allí. Vale. Un botánico o algo parecido entonces. Un botánico en el mismo lugar que yo. 

Podría lijar esa zona del salón, pero yo no sabría cómo hacerlo para que quedara bien y pedírselo a alguien resultaría bastante embarazoso porque de alguna u otra forma, aunque me inventara cualquier pretexto, acabarías saliendo a relucir. Tú y tu pelo reluciente. Así que voy a dejar las cosas como están. Tu pelo parece un insecto atrapado en ámbar. He visto Parque Jurásico. Es muy posible que en un corto espacio de tiempo la ciencia pueda hacer que vuelvas conmigo. Aunque tú, bueno, no seas esencialmente tú. Creo que me conformaría con que tuviera tu pelo. 

(Escuchando: Turbonegro - Let's go to Mars)

24/4/14

voy a apoyar la guerra

Voy a apoyar la guerra. 
Voy a vender mis ideales
para poder subvencionar 
a las tropas invasoras de tu país. 
Voy a alistarme en el ejército
si es preciso 
y voy a disparar a tu marido en el frente 
(un tiro en medio de la frente). 
Voy a matar a tus padres,
a tu hermana,
voy a destruir tu pueblo,
voy a quemar tus tierras,
para que tengas que volver aquí 
como una refugiada.
Yo seré tus padres,
tu marido,
y tu hermana. 
Yo seré tu pueblo, 
tus tierras. 
Yo voy a ser tu bandera. 

(Escuchando: Teophilus London - Last Name London) 

9/4/14

todos los dobles del presidente

Le deseé que tuviera un buen turno y me marché a casa. Como todas las noches, he dormido con las ventanas cerradas y los ojos abiertos. Esta mañana me ha llamado su mujer. Un grupo de anarcosituacionistas lo arrinconó en un callejón cerca de la Estación Central cuando salía de trabajar y lo ejecutó. Masaryk no era el más parecido. Yo me parezco más. Mientras hababla con ella, el auténtico presidente (o Yankelevich, o Vuković, o Farkas, o cualquiera de los otros, es difícil saberlo) daba un discurso en la televisión. Si todo va tan bien como dice, ¿por qué nos están exterminando a todos? 

(Escuchando: Balcanes - Plataforma)

4/4/14

metódicamente enamorados

A y B se conocieron en un curso de contabilidad financiera. B ocupaba uno de los últimos asientos de la clase, así que dominaba toda el aula con sólo levantar la vista de los apuntes. Que se fijara en ella era cuestión de poco tiempo. A tardó algo más en fijarse en él, pero cuando al fin lo hizo, cuando B empezó a resaltar a sus ojos ante el resto de compañeros, lo hizo con un interés que dejaba a ambos en igualdad de condiciones. Ahora uno de los dos tenía que dar el paso. 

En realidad no importa quién lo dio. El caso es que empezaron a sentarse juntos en clase. A hacerse reír. A desaprovechar el curso y a aprovecharlo de otra manera. ¿Quieres hacer algo después? Sí, vale. Por qué no. Durante la última etapa de la Humanidad el destino de la especie se ha articulado en torno a esta sugerencia. Así que A y B comenzaron una relación. Sus cerebros se pusieron a segregar dopamina, testosterona y norepinefrina con una intensidad muy superior a la normal. Conforme los niveles de serotonina descendían, la obsesión de A por B y de B por A se acrecentaba. Cuando la pasión entra por la puerta el control salta por la ventana. 

Hay estudios que demuestran que lo que todos entendemos por amor no dura, en realidad, más que dos o tres años. Cuatro en el mejor de los casos. Y esa primera fase de entusiasmo (en la que más que de amor deberíamos hablar de enamoramiento) se extingue pasados los primeros doce meses. Aproximadamente. A partir de ese momento la pareja entra en una fase de tolerancia mutua. Es un proceso químico. La química no entiende de sentimientos. Aunque sea precisamente la encargada de producirlos. Ningún ser humano podría tolerar el desorden que una reacción así provoca en el organismo durante un intervalo más amplio. A y B se encontraban inmersos en esa fase. La del enamoramiento. Euforia, hiperactividad y pérdida de apetito. Pero decidieron tomarse las cosas con calma. 

Un mensaje por semana. Del tipo que fuera. A través del medio que fuese. Escueto, eso sí. Bajo ninguna circunstancia podía rebasar una línea de texto. Las conversaciones duraban meses. Llamadas telefónicas cuidadosamente distribuidas. Un pequeño encuentro cada siete semanas. Apenas unos minutos. Suficientes para que sus pupilas se dilataran, sus bocas se secasen y sus manos juguetearan con cualquier cosa que tuvieran cerca. Tardaron más de un año en darse un beso. La espera mereció la pena. 

Cualquiera se desesperaría ante una situación así. Cualquiera habría acelerado el devenir de los acontecimientos o, en último término, habría abandonado. Se habría rendido, por ejemplo, a la inmediatez del sexo casual con alguna otra persona en medio de un proceso tan largo. Es difícil saber qué tipo de recompensas pueden obtenerse de un noviazgo de este tipo. Qué nivel de profundidad se puede llegar a alcanzar. Nadie lo había hecho antes y parece probable que pase bastante tiempo hasta que otra pareja establezca una conducta semejante. Ni siquiera ellos, ni A ni B, son capaces de explicarlo del todo. Sus relaciones anteriores fueron normales en ese sentido. A ninguno de los dos se le pasó nunca por la cabeza algo así. Pero lo que para otros no funciona, en su caso ha salido bastante bien hasta ahora. Después de quince años están punto de irse de vacaciones juntos. Por fin. Y siguen —literalmente— tan enamorados como el primer día. 

(Escuchando: Crocodiles - She splits me up) 

2/4/14

sentimental killer

Luego cruzó el pasillo, bajó al sótano y mató al prisionero. Pero antes pasó horas en la cocina discutiendo consigo mismo. Igual que en tantas otras ocasiones. ¿Por qué necesitaba hacerlo? ¿Por qué no podía controlarse? Y, por encima de todo, ¿por qué no sentía remordimientos? Entonces bajó al sótano. Para tratar de conocer el arrepentimiento. Aunque sólo fuera por una vez. Nada. Lo mismo de siempre. Transcurrido un rato no era capaz de sentir nada. Un cuerpo ensangrentado sobre el suelo de hormigón. Nada más. Desesperado, cayó sobre sus rodillas y empezó a llorar. Era esa frustración la que le impulsaba a seguir matando. 

 (Escuchando: The Black Crowes - Ozone Mama)