26/2/12

somnonauta

Viéndote caminar,
sólo quien te conoce
sabe que esos hombros frágiles
tienen que ser muy fuertes
para soportar los ataques
de una guerra que estás perdiendo
detrás de tus ojos.
Y aunque al final del día
te sientes muy pequeña,
y estás encogida,
y no puedes levantar la cabeza
por el peso de un cuerpo
que no pesa nada,
cuando te levantas por la mañana
eres un poco más alta que los demás.
Así que
duerme ahora, somnonauta,
que los ejércitos invencibles
que lideras en tus sueños
necesitan a su guía.

(Escuchando: El Columpio Asesino - Perlas)

8/2/12

liebherr, ¿en qué puedo ayudarle?

-Y castiga sin postre al gigante. A ver si así aprende a no romperle la pata al unicornio de los vecinos.
-Sólo estaban jugando…
-Ya. Como con el centauro del parque el otro día, ¿no?
-Empezó él.
-Empezó él, empezó él… ¿Has hecho lo que te dije ayer?
-¡Pero mamá!
-Nada. Mira, quedamos en que si te comprábamos un gigante, tú te encargarías de su mantenimiento. Así que ahora vete a cambiarle la arena de una vez.

(Escuchando: El Columpio Asesino - Gaviotas perdidas en el centro del mar)

3/2/12

las noticias de la carpeta con el símbolo de playboy: el nombre que salió de la tarta


Todo ocurrió en diciembre de 2008, pero en octubre del año pasado la historia todavía seguía coleando. Incluso un mes después. No me digáis que los titulares de la tercera y, sobre todo, de la segunda noticia no son formidables.

(Escuchando: Mark Lanegan - St. Louis Elegy)

23/1/12

ex_hi_vision

A veces, proyectan las fotos que subimos a las redes sociales
en una sala de cine.
Y el público,
que ha pagado su entrada
y tiene todo el derecho a hacerlo,
se ríe de nosotros y de nuestros recuerdos.

(Escuchando: Prodigy - World's on fire)

15/1/12

nieve de verano

Claudia Sendón nació con una extraña anomalía. Una particularidad de la que no existen antecedentes en la historia. Un verdadero caso único. Desajuste estacional, dijeron. Nació en invierno. Invierno en el exterior, verano en su interior. Cuando llegó la primavera, vivió su primer otoño interno, y cuando llegó el verano, su primer invierno. Conforme fue haciéndose mayor, no era raro verla triste y pálida un agradable primer día de vacaciones de junio si dentro de ella estaba nublado y hacía frío y estaba a punto a llover. De la misma forma, cualquier oscuro domingo de octubre o noviembre podía convertirse en una radiante mañana de mayo. En esos días, eran los demás los que estaban tristes y ella sonreía y desprendía una luz diferente al resto. Entonces, si te tocaba o estabas lo suficientemente cerca, podías escuchar el rumor de arroyos frescos corriendo por las montañas, sentir una brisa cálida en la cara y oler todas esas flores que se abrían.

(Escuchando: Trent Reznor & Atticus Ross - She reminds me of you)

12/1/12

stigmata martyr

Yo fui lo más parecido a un amigo que tuvo nunca. Su madre y la mía se conocían desde pequeñas, y como teníamos casi la misma edad, bueno, coincidimos en algún momento. Fue mucho antes de lo de las marcas, claro.

Calculo que eso debió empezar en 1965. Al principio sentía un picor molesto en las palmas de las manos, algo insignificante que terminó convirtiéndose en pequeñas heridas que se hicieron más profundas con el paso del tiempo. Se estará preguntando si no fue él mismo el que se las causó al rascarse, pero no. No fue así. Simplemente surgieron. Lo mismo que las de los pies, la del costado, la cruz en la frente y algunas otras que aparecían y desaparecían. Las heridas de Cristo, ya sabe. A mí, como a todos, como a él mismo, me pareció muy raro, evidentemente. Había oído historias de estigmatizados y puede que incluso hubiera visto alguna foto en tal o cual periódico, pero nunca tuvimos claro que en su caso fueran estigmas. ¿Puede pasarle eso a alguien que siempre ha sido ateo? Imagino que es un buen motivo para convertirse en creyente, pero él siguió siendo todavía más ateo. Antiteo, diría yo. No sé si la palabra existe.

Que se enterara todo el barrio fue cuestión de unas pocas semanas. Una cosa así no puede ocultarse. Y le aseguro que se esforzó en ocultarlo, pero era imposible. La gente le paraba por la calle, le cogía de las manos y le quitaba los guantes que siempre llevaba puestos. Algunos intentaban besarle las heridas. La cosa se descontroló completamente. Yo solía pensar que la situación se normalizaría en un año, pero fue a más. La televisión influyó mucho. Al final no podía ni salir de casa. Resulta curioso que hoy nadie se acuerde de lo que pasó. Es extraño. Bien, hay personas que lo recuerdan, naturalmente, pero ya me entiende. Pregúntele a cualquier chaval de la zona y verá como no tiene ni idea.

Si espera que le aclare cómo murió, me temo que no puedo ayudarle. Se habló de suicidio, pero yo no me lo trago. No, era demasiado orgulloso. No sé lo que ha dicho el Papa últimamente sobre los suicidios, sólo sé que antes los suicidas no iban al Cielo. Se habría pegado un tiro únicamente para asegurarse de pasar el resto de la eternidad lejos de Dios, sí. Si hubiese creído en Dios y en el Cielo. Además, había hecho suficientes cosas como para no salvarse ni aunque hubiera vivido nueve veces. Tampoco creía en la reencarnación ni en nada de eso. No creía en nada.

De lo que pasó después no sé qué pensar. Estoy convencido de que la fe puede hacer milagros, pero, precisamente, es la fe la que consigue hacerlos. Y ahora pretenden que la Iglesia le beatifique. A él. Es difícil de creer. Paralíticos cerebrales que mejoran gracias a su influencia. Una monja en Siena que ha recuperado la movilidad en una pierna por rezarle. Drogadictos que han visto apariciones suyas y han vuelto al camino correcto. Mire, le voy a decir algo. Todo esto no demuestra un carajo. Y si demostrara algo, sería precisamente la no existencia de una vida después de la muerte. Porque, créame, llegué a conocer a ese hombre, y no hizo nada por nadie en toda su vida. Dudo mucho que haya empezado a hacerlo a partir de su muerte.

(Escuchando: Dead Can Dance - The love that cannot be)

4/1/12

la chica que brilla en medio de toda esta oscuridad

La última alma humana que queda ni siquiera sabe que lo es. Hace mucho tiempo que todos se han vendido a las grandes corporaciones. Los niños no saben lo que es jugar. La cámara Kirlian nunca ha mostrado nada. Mientras se prepara la cena le asalta una pregunta recurrente. La duda de si es diferente al resto. Si es tan especial como su abuela creía. Y se responde que probablemente sí, que cada uno es especial a su manera. Sólo tiene que esperar a que aparezca alguien que lo sea en la manera en que lo es ella. Nada más que eso. 

(Escuchando: Queens of the Stone Age - Turning on the screw)

9/12/11

alguien que nunca existió 2

Ella era actriz
y me encantaba cómo olía.
Eso era algo que no podía interpretar.
Cuando se marchó
su olor tardó en seguirla bastante tiempo.
Esta tarde en el supermercado,
he descubierto
que en realidad estaba enamorado
de la mezcla justa de glicerina,
butilfenil,
cloruro de sodio,
fenoxietanol,
perfume
y algunas otras cosas.
El bote de 500 ml. sólo me ha costado uno con cincuenta.
Estaba de oferta.

(Escuchando: Smashing Pumpkins - Rhinoceros)

30/11/11

hécate

Por fin quietas, vulnerables, encantadoras, las gemelas Hawthorne descansan sobre una camilla. El orgullo de sus padres. Una honra para su instituto. Admiración y envidia a partes iguales entre sus amigas. En el sótano de una casa a la que nunca debieron ir. Invitadas por Linda Weir, una compañera de clase con la que nunca debieron hablar. Mientras duermen, Weir las mira tumbada a su lado. Hace planes. Se imagina la vida siendo una de ellas. Las tres juntas para siempre. Harry Weir, un cirujano que haría cualquier cosa por su hija, le administra la anestesia a ella también.

(Escuchando: Queens of the Stone Age - Into the Hollow)

20/11/11

ejército de salvación

Desde la posición en la que se encontraba (sentada en la azotea), Beatriz Fraile tenía una buena vista de la calle. Podía ver los coches circulando, a los obreros trabajando duro y a los transeúntes ir de un sitio a otro. Entre ellos, decenas de cabezas canosas y despobladas se dirigían al Congreso, al Parlamento, al Ayuntamiento, a la Residencia Presidencial, a la sede del Banco Nacional. Desde diferentes puntos, sin llamar la atención. Se encendió un cigarrillo y aspiró el humo. Había estudiado Ciencias Políticas. También Sociología. De hecho era una especialista en Radcliffe-Brown. Exhaló. Llevaba cuatro meses trabajando de telefonista en un gabinete audiológico y cobrando el salario mínimo. Concertando revisiones para viejos incautos a los que otros se encargaban después de colocarles el audífono más caro posible. Algunos eran la viva imagen de la muerte, pero eso no importaba.

Fue precisamente en el gabinete donde se originó todo. A las pocas semanas de empezar a trabajar allí, se le ocurrió ver qué había detrás de una puerta en la que un cartel rezaba “Laboratorio.” Por curiosidad y porque alguna vez había creído escuchar voces que provenían de esa sala. Voces repetitivas. Extrañas. Aquello no era un laboratorio, estaba claro. Era una habitación vacía a excepción de un micrófono, algunos aparatos de grabación y un montón de cajas apiladas con cintas dentro. Evidentemente, cogió una de esas cintas y se la llevó a su casa para escucharla. Una voz débil pero bien modulada repetía instrucciones. Enseguida comprendió cual era la finalidad de los mensajes. Ahora sabía por qué todos esos jubilados seguían volviendo con regularidad para interesarse por artículos que no podían pagar. Muy bien. Llegados a este punto, imaginaba que no le costaría demasiado descubrir cómo se implantaban estos u otros mensajes en los audífonos. Era una cuestión de tiempo. Y de hacer una selección entre todos los clientes.

Beatriz Fraile terminó su cigarro y se frotó las manos; hacía frío. En menos de dos horas, aquellos ancianos habrían ocupado los edificios más importantes de la ciudad. Ya no necesitaba darles más orientaciones. Estaba convencida de que iban a hacer lo correcto.

(Escuchando: Rotersand - Exterminate annihilate destroy)

8/11/11

las noticias de la carpeta con el símbolo de playboy: la guerra de los batista


Lo jodido de esto es no saber en qué quedo todo. Riñones, fisioterapeutas, cirujanos que podrían ser luchadores de pressing catch. He estado investigando pero no consigo encontrar nada, así que si alguien sabe cómo terminó la cosa, por favor, que me lo cuente. Necesito saber algo sobre Richard Batista, me he implicado mucho en esta historia. Me gustaría pensar que es feliz y que el riñón se encuentra bien. La noticia es de enero del 2009.

(Escuchando: Nirvana - Breed)

2/11/11

ab ovo

Como tantas veces había hecho de niño, el Señor Gris se mete debajo de la mesa camilla del salón, y allí, acurrucado, se siente bien. A salvo. Pasa las manos por su traje y por su corbata y se tranquiliza. Lo hace muy a menudo. Cuando sale, ya está preparado para enfrentarse a cualquier cosa. A su mujer, a un cliente particularmente quisquilloso. A la autoridad. Y si en algún momento flaquea, no tiene más que pasarse la mano por el traje y acordarse de su mesa camilla. No es el único. Puedes ver a un montón de ejecutivos acariciando sus corbatas cada día. 

(Escuchando: Las Buenas Noches - El Fin del Mundo)