4/6/14

ahora sé cómo se sintió kylie minogue cuando los bisturíes alcanzaron su nariz aguileña

No puedo sacarte de mi cabeza. 
He hablado con los SWAT para que te hagan salir, 
pero dicen que yo me lo he buscado. 
He escrito a los TEDAX para que vengan antes de que sea demasiado tarde,
pero me han contestado que no trabajan con tipos tan estúpidos
como para dejar que una mujer se aloje ahí dentro. 
Conozco a un dinamitero que está dispuesto a ayudar, 
así que guardo su tarjeta por si al final la necesito.
Mientras,
salgo pronto de trabajar
para pasar todo el tiempo que me queda libre no pensando en ti
(resulta complicado).   
Doy vueltas por la ciudad sin darle vueltas al hecho de que 
si fuese ese imbécil de allí
o aquel otro de allá, 
te enamorarías de mí
(es agotador). 
Y tú te revuelves y lanzas puñetazos y me das unas patadas tan fuertes
que, 
joder,
uno de estos días me vas a hacer llorar. 
La. La. La. La. La. La. La. La. 
La. La. La. La. La. La. La. La.
No puedo sacarte de mi cabeza. 
Repetir esta última parte cuatro veces. 

(Escuchando: The Smiths - Bigmouth Strikes Again) 

2/6/14

una plegaria extraterrestre

—Mucho me temo que vienen a rescatarme. 
Antonio Hinojosa cruza lentamente la cocina en albornoz ante los atónitos ojos de su mujer y sus tres hijos, atraviesa la puerta que da al jardín y penetra en el cono de luz que se proyecta sobre el césped. Alguien le llama por su nombre. Lleva años rogando por que llegue este momento. Construyendo sin descanso pequeños dispositivos para poder enviar un mensaje más allá de las estrellas. Una petición formal de ayuda. Una oportunidad para escapar de su miserable existencia. Lejos de una familia que no le respeta. Antonio se eleva. Se eleva un poco más. Un metro por encima del suelo. Asciende. Más lento ahora. Algo más lento. Baja la cabeza. Su mujer le agarra por el tobillo con una mano mientras coge con la otra la mano del mayor de los niños, que, a su vez, coge la del mediano que coge la del pequeño. La cadena se despliega en medio de la noche. Antonio Hinojosa conoce perfectamente esa mirada. La conoce desde mucho antes de que se casaran. 
—Hasta que la muerte nos separe. Eso fue lo que prometiste —dice ella. 

(Escuchando: Pet Shop Boys - Heart)

21/5/14

out of the blue and into the black

Sólo ceniza. De la casa de mis padres no quedó nada más. Se consumió hasta los cimientos. He visto a algunos amigos arder alcanzados por rayos. Tenía un perro que sufrió un desafortunado accidente con una barbacoa. Mi mujer murió calcinada al chocar contra un camión que transportaba 25 toneladas de propileno licuado. Desde que llegué a esta residencia ha habido siete casos de combustión espontánea. Si lo que quiere saber es cuándo voy a morir, le diré que a mis 86 años espero que sea lo antes posible. Si me pregunta cómo, no tengo ni idea. Supongo que me apagaré lentamente. 

(Escuchando: Neil Young - Hey Hey My My)

19/5/14

hacer un trío

Hacer un trío 
es como ir a un festival 
en el que tocan tus dos grupos favoritos
y sus conciertos coinciden. 
Hacer un trío 
con otro tío
es como ir a un concierto de tu grupo favorito
y tener que aguantar al borracho de al lado
que grita,
se tambalea,
huele a sudor
y dice estupideces sin parar. 
Con el añadido de que
en algún momento
(¿quieres apostar?)
los genitales de ese borracho 
van a terminar rozándose con los tuyos. 

(Escuchando: The Doors - People are strange [Infected Mushroom remix])

14/5/14

el fin de los tiempos me pilló muy ocupado

La lluvia de fuego que lentamente devoraba la ciudad y reducía todo aquello que amaba a cenizas, metal retorcido y sangre carbonizada era el menor de mis problemas. Con diferencia. 

(Escuchando: Los Peyotes - Mocker)

5/5/14

aguanegra

Mientras la impía lluvia borraba la rayuela del patio del colegio la gente se refugiaba en sus casas. Era aquella una lluvia oscura. Densa y pesada. Leche negra que caía con fuerza y se filtraba hasta la raíz de todas las cosas. Matando desde el interior. Cientos de coches abandonados en medio de las avenidas. Decenas de caídos. También animales desfigurados. Sucedía a veces. Para purgar los pecados. Eso se decían. Intuían que en realidad continuaría pasando de todas maneras. Independientemente de sus actos. Pero querían pensar (necesitaban hacerlo) que cuando por fin salía el sol habían quedado libres de cualquier falta. 

(Escuchando: Clovers - Crawlin)

29/4/14

tu pelo

Una semana después de que te fueras hice que barnizaran por fin el parqué del salón. Un poco por joder, no te digo que no. Un poco por ahora que te has ido es justo cuando voy a hacerlo. Un poco por mantenerme ocupado, superarlo y todo eso. En cuanto aquel tipo terminó su trabajo y salió de casa, me di cuenta de que se había dejado un pelo tuyo debajo de la brillante capa de poliuretano. Una redundancia innecesaria. Tu pelo siempre ha llamado la atención por su brillo. Es tuyo. Resulta una tontería creer otra cosa. Conozco tu pelo. Es demasiado largo para ser mío. 

Trato de no pensar en eso. Porque si pienso en tu pelo me pongo triste. Y si me pongo triste voy por ahí cabizbajo. Mirando al suelo. Y si miro al suelo veo tu pelo. Y eso me pone más triste todavía. De manera que cada vez que pienso en ti y en tu pelo intento desviar mi atención hacia Elvis. Elvis,  Tupelo, Condado de Lee, Misisipi. Ahora cuando escucho a Elvis también me pongo triste. Hasta hace poco imaginaba que algún conquistador español que se encontraba en una situación parecida a la mía había bautizado a Tupelo con ese nombre. Me he enterado de que realmente se llama así por una clase de árbol que es muy frecuente allí. Vale. Un botánico o algo parecido entonces. Un botánico en el mismo lugar que yo. 

Podría lijar esa zona del salón, pero yo no sabría cómo hacerlo para que quedara bien y pedírselo a alguien resultaría bastante embarazoso porque de alguna u otra forma, aunque me inventara cualquier pretexto, acabarías saliendo a relucir. Tú y tu pelo reluciente. Así que voy a dejar las cosas como están. Tu pelo parece un insecto atrapado en ámbar. He visto Parque Jurásico. Es muy posible que en un corto espacio de tiempo la ciencia pueda hacer que vuelvas conmigo. Aunque tú, bueno, no seas esencialmente tú. Creo que me conformaría con que tuviera tu pelo. 

(Escuchando: Turbonegro - Let's go to Mars)

24/4/14

voy a apoyar la guerra

Voy a apoyar la guerra. 
Voy a vender mis ideales
para poder subvencionar 
a las tropas invasoras de tu país. 
Voy a alistarme en el ejército
si es preciso 
y voy a disparar a tu marido en el frente 
(un tiro en medio de la frente). 
Voy a matar a tus padres,
a tu hermana,
voy a destruir tu pueblo,
voy a quemar tus tierras,
para que tengas que volver aquí 
como una refugiada.
Yo seré tus padres,
tu marido,
y tu hermana. 
Yo seré tu pueblo, 
tus tierras. 
Yo voy a ser tu bandera. 

(Escuchando: Teophilus London - Last Name London) 

9/4/14

todos los dobles del presidente

Le deseé que tuviera un buen turno y me marché a casa. Como todas las noches, he dormido con las ventanas cerradas y los ojos abiertos. Esta mañana me ha llamado su mujer. Un grupo de anarcosituacionistas lo arrinconó en un callejón cerca de la Estación Central cuando salía de trabajar y lo ejecutó. Masaryk no era el más parecido. Yo me parezco más. Mientras hababla con ella, el auténtico presidente (o Yankelevich, o Vuković, o Farkas, o cualquiera de los otros, es difícil saberlo) daba un discurso en la televisión. Si todo va tan bien como dice, ¿por qué nos están exterminando a todos? 

(Escuchando: Balcanes - Plataforma)

4/4/14

metódicamente enamorados

A y B se conocieron en un curso de contabilidad financiera. B ocupaba uno de los últimos asientos de la clase, así que dominaba toda el aula con sólo levantar la vista de los apuntes. Que se fijara en ella era cuestión de poco tiempo. A tardó algo más en fijarse en él, pero cuando al fin lo hizo, cuando B empezó a resaltar a sus ojos ante el resto de compañeros, lo hizo con un interés que dejaba a ambos en igualdad de condiciones. Ahora uno de los dos tenía que dar el paso. 

En realidad no importa quién lo dio. El caso es que empezaron a sentarse juntos en clase. A hacerse reír. A desaprovechar el curso y a aprovecharlo de otra manera. ¿Quieres hacer algo después? Sí, vale. Por qué no. Durante la última etapa de la Humanidad el destino de la especie se ha articulado en torno a esta sugerencia. Así que A y B comenzaron una relación. Sus cerebros se pusieron a segregar dopamina, testosterona y norepinefrina con una intensidad muy superior a la normal. Conforme los niveles de serotonina descendían, la obsesión de A por B y de B por A se acrecentaba. Cuando la pasión entra por la puerta el control salta por la ventana. 

Hay estudios que demuestran que lo que todos entendemos por amor no dura, en realidad, más que dos o tres años. Cuatro en el mejor de los casos. Y esa primera fase de entusiasmo (en la que más que de amor deberíamos hablar de enamoramiento) se extingue pasados los primeros doce meses. Aproximadamente. A partir de ese momento la pareja entra en una fase de tolerancia mutua. Es un proceso químico. La química no entiende de sentimientos. Aunque sea precisamente la encargada de producirlos. Ningún ser humano podría tolerar el desorden que una reacción así provoca en el organismo durante un intervalo más amplio. A y B se encontraban inmersos en esa fase. La del enamoramiento. Euforia, hiperactividad y pérdida de apetito. Pero decidieron tomarse las cosas con calma. 

Un mensaje por semana. Del tipo que fuera. A través del medio que fuese. Escueto, eso sí. Bajo ninguna circunstancia podía rebasar una línea de texto. Las conversaciones duraban meses. Llamadas telefónicas cuidadosamente distribuidas. Un pequeño encuentro cada siete semanas. Apenas unos minutos. Suficientes para que sus pupilas se dilataran, sus bocas se secasen y sus manos juguetearan con cualquier cosa que tuvieran cerca. Tardaron más de un año en darse un beso. La espera mereció la pena. 

Cualquiera se desesperaría ante una situación así. Cualquiera habría acelerado el devenir de los acontecimientos o, en último término, habría abandonado. Se habría rendido, por ejemplo, a la inmediatez del sexo casual con alguna otra persona en medio de un proceso tan largo. Es difícil saber qué tipo de recompensas pueden obtenerse de un noviazgo de este tipo. Qué nivel de profundidad se puede llegar a alcanzar. Nadie lo había hecho antes y parece probable que pase bastante tiempo hasta que otra pareja establezca una conducta semejante. Ni siquiera ellos, ni A ni B, son capaces de explicarlo del todo. Sus relaciones anteriores fueron normales en ese sentido. A ninguno de los dos se le pasó nunca por la cabeza algo así. Pero lo que para otros no funciona, en su caso ha salido bastante bien hasta ahora. Después de quince años están punto de irse de vacaciones juntos. Por fin. Y siguen —literalmente— tan enamorados como el primer día. 

(Escuchando: Crocodiles - She splits me up) 

2/4/14

sentimental killer

Luego cruzó el pasillo, bajó al sótano y mató al prisionero. Pero antes pasó horas en la cocina discutiendo consigo mismo. Igual que en tantas otras ocasiones. ¿Por qué necesitaba hacerlo? ¿Por qué no podía controlarse? Y, por encima de todo, ¿por qué no sentía remordimientos? Entonces bajó al sótano. Para tratar de conocer el arrepentimiento. Aunque sólo fuera por una vez. Nada. Lo mismo de siempre. Transcurrido un rato no era capaz de sentir nada. Un cuerpo ensangrentado sobre el suelo de hormigón. Nada más. Desesperado, cayó sobre sus rodillas y empezó a llorar. Era esa frustración la que le impulsaba a seguir matando. 

 (Escuchando: The Black Crowes - Ozone Mama)

14/3/14

1+1=2

Nuestros mismos ojos. Uno es mío. El otro es de Alicia. Nuestros mismos rasgos. Tiene mi boca. La nariz de Alicia. Mis manos. Nuestras personalidades. En su interior se agitan dos inteligencias que luchan por imponerse la una a la otra. Alicia se ha vuelto a levantar llorando. Sé en qué piensa. En lo mismo que yo. En por qué algo puede resultar tan bello entre dos personas, entre ella y yo, y funcionar tan terriblemente mal en una. En esa a la que todavía no sabemos si llamar hijo o hija. A la que hacemos todo lo que podemos por querer. 

(Escuchando: Bloodhound Gang - The inevitable return of the great white dope)

11/3/14

in the loop


Contemplar la película de tu vida en el momento antes de morir. Quedarte dormido de puro aburrimiento. Despertarte. Volver a ver la película desde el principio. Dormirte de nuevo. Despertarte otra vez. De cómo una existencia carente de emoción puede conseguir burlar a la muerte.

(Escuchando: The Smiths - Girlfriend in a coma) 

27/2/14

tú, máquina síncrona

Eh, máquina síncrona,
¿tienes tiempo para esto?
¿Puedes parar los golpes?
¿Puedes canalizar mis embestidas?
¿Puedes llevarte toda la furia que hay dentro de mí?
Eh, máquina síncrona,
¿puedes rebajar mi venganza hasta un nivel de justicia razonable?
¿Puedes ayudarme a alumbrar esta ciudad oscura,
pestilente,
llena de ratas
y de miserables?
Eh, máquina síncrona,
¿puedes proporcionarme una vía de escape para tanta rabia?
¿Puedes acercarme al mundo real?
¿Puedes transformar la tensión en algo útil?
Ahora yo te pregunto:
¿querrías tú ser mi máquina síncrona?
¿Harías eso antes de que empiece a arder?

(Escuchando: Mogwai - Take me somewhere nice)

20/2/14

aitor


Éste es Aitor. Quiere ser actor, pero mientras tanto se gana la vida como repartidor de pizzas en un Telepizza. Ahora acaba de conseguir un pequeño trabajo de lo suyo. Hace de repartidor de pizzas en un anuncio de Telepizza. No tiene frase ni nada. Está bastante contento.

(Escuchando: Alice in Chains - Lesson Learned) 

17/2/14

zombie kid

Suspiró profundamente y recogió dos cubiertos del cajón. Cuchillo y tenedor. Como cada día, se aplicó en conseguir unas buenas circunvoluciones y una forma y textura apropiadas. Cuando el filete de pollo adquirió un aspecto convincente, se acercó al salón donde el pequeño Víctor esperaba su cena. 
—¡Cerebro! —grito entusiasmado. 
—Cerebro —confirmó ella. 
Fue en un campamento. En Fuenterrabía. Allí contrajo una rara enfermedad y terminó convirtiéndole en el zombi que, después de todo, seguía siendo su hijo. Mientras le observaba comer pensó que lo bueno de aquello era que los zombis muy listos no son. Y que ahora al chaval le encantaba la coliflor. 

Este relato quedó finalista de la semana en el concurso Relatos en cadena del programa La Ventana, en la Cadena SER. 

(Escuchando: Nine Inch Nails - Gave up [open my eyes])

7/2/14

ella eligió la locura

Ella eligió la locura.
Eligió poner pegatinas fosforescentes
en el techo de su habitación.
Eligió crear con sus manos cosas de la nada.
Eligió dibujarse palabras que le gustaban en el cuerpo
porque la sensación del rotulador deslizándose por su piel
le gustaba.
Eligió pasear sola por las ciudadelas de su mente.
Eligió bailar desnuda.
Eligió algunas drogas.
Eligió no dar explicaciones a nadie.
Eligió algunas imágenes,
eligió la música,
eligió la ficción.
Eligió escribir
cuando los demás elegían tener hijos.
Eligió tener una mascota pequeña
cuando los demás habla, bla, bla, ban de política.
Eligió no volver a salir de casa.  
Eligió pintar cuadros que nadie más podía entender.
Eligió mirar fijamente a las paredes
y proyectar en ellas
películas que eran sueños,
alucinaciones,
fantasmagorías introspectivas.
Ella eligió la locura
sin saber que
antes de eso,
mucho antes,
antes incluso de que naciera,
la locura la había elegido a ella.

(Escuchando: Des Ames Libres - One Day)  

16/1/14

stuntman bermejo

—Y así, tontamente, acabe pegándome un tiro.
—Oiga, yo no… 
—Mire, sólo tiene que apretar aquí. 
—Deje de apuntarme con eso, haga el favor. 
—No, si las balas son de mentirijillas. Por eso le digo que…
—Usted está loco. 
Al llegar a la planta baja, el nuevo inquilino del tercero salió disparado del ascensor y huyó por el portal. José Antonio Bermejo, un especialista de cine jubilado, le observó desaparecer calle abajo con los ojos húmedos y su pistola de fogueo en la mano. Siempre que se acercaba una reunión de vecinos intentaba convertirla en algo un poco más emocionante. Pero lo único que encontraba era incomprensión. 

(Escuchando: Them Crooked Vultures - Elephants)